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Aristas Media 2025: solo el 30,6% de los estudiantes de noveno grado alcanzó el nivel esperado en matemática

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27/10/2026, 3:43:43 a. m.

Aristas Media 2025: solo el 30,6% de los estudiantes de noveno grado alcanzó el nivel esperado en matemática

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Resumen

Los resultados de Aristas Media 2025 presentados por el INEEd muestran que en noveno grado solo el 72% de los estudiantes alcanzó el nivel esperado en lectura y el 30,6% en matemática, por debajo de las metas de la ANEP. El informe también registra un aumento de las direcciones que declaran no contar con suficientes docentes y una ampliación de las brechas entre contextos socioeconómicos.

Según informa El Telégrafo (Paysandú), los resultados de Aristas Media 2025 presentados por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) muestran que la educación uruguaya no consigue consolidar los aprendizajes de sus estudiantes. En noveno grado (entes 2° de liceo), solo el 72% de los estudiantes alcanzó el nivel esperado en lectura, cuando la meta establecida por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) era del 77%. En matemática el panorama es más inquietante: solo el 30,6% llegó al nivel previsto, frente a un objetivo del 36%. En ambos casos los resultados quedaron aproximadamente cinco puntos porcentuales por debajo de las metas fijadas para 2025, al tiempo que aumentó la proporción de adolescentes ubicados en los niveles más bajos de desempeño.

El artículo señala que se trata de un problema persistente, que no puede atribuirse a una sola causa ni resolverse con anuncios, cambios de nombres o reformas que no logren modificar lo que realmente sucede dentro de las aulas. A esto se suman dificultades que afectan el funcionamiento de los centros: el INEEd registra un aumento de las direcciones que declaran no contar con suficientes docentes para cubrir grupos y asignaturas al comienzo del año lectivo, y creció la proporción de grupos que permanecen un mes o más sin profesor a cargo. En matemática, además, descendieron la antigüedad promedio de los docentes, la proporción de profesores con cargos efectivos y la de quienes tienen formación terciaria completa. El texto también menciona el factor sindical, al sostener que los gremios docentes, en apoyo de sus reivindicaciones, no vacilan en someter a los estudiantes a paro tras paro, y el deterioro del clima educativo, con empeoramiento del comportamiento de los estudiantes, de los vínculos entre compañeros y de las relaciones entre alumnos y docentes.

El artículo sostiene que el retroceso aparece acompañado por una desigualdad educativa que continúa condicionando las oportunidades de miles de adolescentes, y que el origen social sigue apareciendo como un peso determinante en los resultados. Añade que la distancia entre contextos, lejos de reducirse, se ha ampliado en lectura respecto a las mediciones anteriores. Menciona también que los profesores de hoy fueron formados cuando la educación ya estaba en crisis, y que el uso de la tecnología agrega otro desafío: según el relevamiento, el 83,3% de los estudiantes señaló que sus compañeros utilizan teléfonos celulares en clase pese a las prohibiciones, mientras que el 60% de los docentes los identifica como la principal distracción, y el 86,7% de los alumnos reconoció utilizar herramientas de inteligencia artificial.

El texto advierte que cuando la educación no consigue proporcionar esas capacidades, las consecuencias exceden largamente el ámbito escolar y se proyectan sobre el mercado laboral, la convivencia, la participación ciudadana y las posibilidades de desarrollo nacional. Sostiene que una proporción demasiado elevada de estudiantes termina su formación sin alcanzar competencias fundamentales y que, cuando ese déficit golpea con mayor fuerza a los adolescentes de menores recursos, el fracaso deja de ser exclusivamente educativo y se convierte también en un problema de dimensión social, que reproduce inequidades y favorece la fractura de la comunidad, la decadencia de valores y el empobrecimiento por falta de oportunidades para mejorar la calidad de vida. El artículo concluye que ningún sistema ni reforma educativa podrá resultar plenamente satisfactorio si no existe un entorno social que valore el conocimiento, respete la tarea de enseñar y comprenda la importancia de cumplir las obligaciones y de respetar los valores.

Documentos y fuentes

Mencionados en esta nota: Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Aristas Media 2025, Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd)