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El Gobierno unificará cuatro asignaciones familiares en un solo régimen y elevará a $10.000 el monto para niños de hasta 3 años

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24/7/2026, 3:16:39 p. m.

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El Poder Ejecutivo confirmó que el proyecto de Rendición de Cuentas incluirá una reforma profunda del sistema de prestaciones económicas para la infancia y la adolescencia, con aumentos que en los hogares de menores ingresos llegarán a los $10.000 mensuales por niño de 0 a 3 años. <cite index="9-6">El anuncio fue realizado tras el Consejo de Ministros que el presidente Yamandú Orsi encabezó el viernes 26 de junio, en Torre Ejecutiva</cite>, y los detalles fueron expuestos en una conferencia de prensa posterior por el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, y el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila. <cite index="6-6">El equipo económico presentó ante el Parlamento el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal 2025, encabezado por el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim</cite>, el martes siguiente al anuncio, cuando arrancó formalmente la discusión legislativa de la iniciativa.

La reforma responde a un diagnóstico del propio Ejecutivo sobre las limitaciones del esquema vigente, que combina cuatro programas con reglas distintas y, según reconoció el propio ministro, deja huecos de cobertura entre un instrumento y otro. Oddone lo explicó al detallar el alcance del cambio: “Hoy tenemos cuatro sistemas de asignación de transferencias: asignaciones familiares contributivas, asignaciones familiares del Plan de Equidad, Tarjeta Uruguay Social y Bono Crianza. Esos cuatro sistemas se unifican en uno solo”. El ministro fue más allá al señalar el problema de diseño que motiva la unificación: “Muchos de estos programas, por distintos aspectos de diseño, tienen pérdidas en el medio; o sea, no te estás garantizando llegar al universo de niños comprendidos”. En la misma línea, <cite index="10-5">Arim sostuvo que la reforma constituye "la transformación más relevante del sistema de transferencias de ingresos que Uruguay está instrumentando en las últimas dos décadas"</cite>, y la definió como un intento de ordenar un sistema que hoy opera con criterios dispares.

Ese diagnóstico se apoya en el funcionamiento actual del esquema, que reparte los beneficios a través de <cite index="7-7">Asignaciones Familiares Contributivas, Asignaciones Familiares Plan de Equidad, Bono Crianza y Tarjeta Uruguay Social</cite>, cuatro programas creados en distintos momentos y con distintos requisitos de acceso. Antes de la reforma, los montos que percibían los hogares variaban fuertemente según el decil de ingresos: <cite index="9-7,9-8">en el decil 4 se percibían $3.232 y en el decil 5, $2.796</cite>, mientras que en los deciles más bajos las transferencias rondaban los $5.371 y $4.400 respectivamente, montos que el propio Gobierno calificó como insuficientes frente al objetivo de reducir la pobreza infantil.

Con el nuevo esquema, que <cite index="3-1">unifica los cuatro instrumentos de transferencias monetarias que existen actualmente y crea la Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia</cite>, los montos pasarán a $10.000 en los dos primeros deciles de ingresos, a $6.600 en el tercero y el cuarto, y a $3.300 en el quinto, según el detalle que el propio Oddone expuso en la conferencia de prensa. <cite index="9-9,9-10,9-11">"Esto va a impactar aproximadamente en 50.000 niños", señaló, y precisó que en 2027 se aplicará a los nacidos en 2025, 2026 y 2027, mientras que en sucesivas rendiciones de cuentas se irán incorporando otros niños</cite>. El cambio se financiará con recursos adicionales: <cite index="3-5">la Rendición de Cuentas incorpora incrementos presupuestales adicionales a los ya previstos en el Presupuesto Nacional en cuatro áreas estratégicas: infancia, seguridad pública, educación y atención a personas en situación de calle</cite>, siendo infancia la que concentra el mayor peso de esos recursos nuevos. Concretamente, a los US$50 millones ya previstos para 2027 se sumarán otros US$31 millones destinados a la unificación del sistema, según explicó Oddone, quien remarcó que esto implica una diferencia respecto de una rendición de gasto mínimo: “No se trata de una Rendición de Cuentas de artículo único y de gasto cero”. El resto de las prioridades del Gobierno -seguridad, educación y atención a personas en situación de calle- se financiarán, en cambio, mediante reasignaciones y racionalización del gasto, sin que esto implique -según indicó el ministro- una revisión de las metas fiscales del quinquenio. Además del refuerzo a las transferencias, <cite index="3-9">se incorpora una asignación para el INAU de 50 millones de pesos a partir de 2027 para acogimiento familiar, atención a la violencia y compra de un inmueble</cite>. De aprobarse en el Parlamento, los primeros efectos de la reforma recién se sentirán en 2027, con el foco puesto en los niños más pequeños y en los hogares de menores ingresos.

El ministro Gabriel Oddone valoró el alcance de la reforma al señalar que la atención a la primera infancia <cite index="9-3">"está en el corazón de las asignaciones presupuestales"</cite> previstas en el proyecto. Por su parte, el director de la OPP, Rodrigo Arim, sostuvo que la reforma implica “fortalecer, ampliar, transparentar y simplificar” los sistemas vigentes, y estimó un fuerte impacto social de la medida: “Nuestra estimación indica que la reducción de la pobreza asociada sería del orden del 25%”, sostuvo, aclarando que ese cálculo corresponde a la franja de niños de 0 a 3 años incluida en la primera etapa. El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, situó el cambio en su impacto cotidiano: “Esto impacta obviamente en los niños, pero impacta en los hogares”, dijo durante la conferencia, y adelantó que la inversión en infancia no se limitará a las transferencias monetarias sino que también sumará recursos para las políticas del INAU.