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Una columna de opinión cuestiona la "culpabilidad por proximidad" en la política uruguaya

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7/10/2026, 6:13:22 p. m.

Una columna de opinión cuestiona la "culpabilidad por proximidad" en la política uruguaya

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Resumen

Una columna de opinión publicada por Diario Correo de Punta del Este cuestiona la costumbre de atacar a partidos, clubes, empresas o familias por el vínculo con alguien que cometió un delito. El texto sostiene que los partidos son organizaciones enormes y que exigirles conocer la vida privada de cada militante es exigir omnisciencia, y pide responsabilidades con nombre y apellido.

Según informa Diario Correo de Punta del Este, una columna de opinión titulada "¿Somos todos Marset?" cuestiona la costumbre, cada vez más frecuente según el texto, de atacar a una organización, un partido, un club, una empresa o hasta una familia porque alguien que pertenece, perteneció, se acercó o simplemente pasó por allí cometió un delito. El texto plantea que, de un tiempo a esta parte, parece haberse instalado "el deporte del golpe a golpe": aparece un preso, un estafador, un narcotraficante o un delincuente cualquiera y enseguida unos y otros corren a revisar listas, fotos, actos, relaciones y antecedentes para descubrir si alguna vez estuvo cerca de tal o cual partido.

La columna sostiene que los partidos políticos uruguayos son organizaciones enormes, con miles de personas que participan, militan, colaboran, acompañan, votan, ocupan cargos o simplemente se acercan en algún momento, y que pretender que un partido conozca la vida, los negocios y las conductas privadas de cada una de esas personas no es exigir responsabilidad sino exigir omnisciencia. El texto distingue esa situación de la responsabilidad concreta: si alguien sabía, participó, encubrió, facilitó o se benefició de un delito, debe responder, sea quien sea y esté donde esté, pero eso es muy distinto de establecer culpabilidades por proximidad.

El texto advierte que, si se continúa jugando a buscar vínculos entre delincuentes y organizaciones, las "cananas" de todos terminarán llenas de marcas, y que la política tiene demasiadas cosas importantes para discutir como para convertir cada delincuente que aparece en una oportunidad para ensuciar al adversario. Plantea que, de seguir así, se deja de buscar responsabilidades y se empieza a coleccionar culpables por asociación, y que cuando la política decide jugar permanentemente con barro, podrá discutir quién empezó, pero lo único seguro es que termina embarrada entera.

El texto reproduce la posición del autor de la columna, que sostiene que una foto no prueba complicidad, una afiliación no transmite antecedentes penales y haber integrado una lista no convierte al resto de esa lista en responsable de los delitos que una persona pueda cometer. Añade que las responsabilidades tienen nombre y apellido, que una organización puede ser responsable cuando participa, conoce, encubre o se beneficia de una conducta ilícita, pero que eso hay que probarlo, y que no alcanza con una foto, una lista, una amistad o una cercanía.

Este dato no pudo ser confirmado por una segunda fuente al cierre de esta edición: La autoría y la firma de la columna no están respaldadas por el material fuente: el texto recibido no menciona a Rodrigo Blas ni indica que la columna esté firmada por él, por lo que no se puede confirmar quién la escribió.

Mencionados en esta nota: Diario Correo de Punta del Este, Sebastián Marset