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El BCU advierte que ahorrar en dólares a la vista costó cerca de 6% anual de poder de compra entre 1972 y 2026

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7/10/2026, 1:11:19 p. m.

El BCU advierte que ahorrar en dólares a la vista costó cerca de 6% anual de poder de compra entre 1972 y 2026

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Resumen

Un informe del Banco Central del Uruguay concluye que el ahorro en depósitos en dólares a la vista registró una pérdida promedio cercana al 6% anual de poder adquisitivo entre 1972 y 2026. El documento señala que la dolarización dejó de ser un riesgo para la estabilidad financiera y pasó a limitar el desarrollo del sistema financiero y el crédito productivo. En julio de 2026, el 72% de los depósitos del sector privado no financiero seguía en moneda extranjera.

Según informa RBC (Piriápolis), un informe del Banco Central del Uruguay (BCU) concluye que quienes mantuvieron sus ahorros en depósitos en dólares a la vista registraron, entre 1972 y 2026, una pérdida promedio cercana al 6% anual de poder adquisitivo en el país. El documento, titulado "Uruguay: Profundización financiera en moneda nacional", señala además que la probabilidad histórica de perder poder de compra con ese tipo de ahorro fue superior al 60% en todos los horizontes analizados y llegó al 93% en períodos de 12 años. Entre 2005 y 2026, la volatilidad del poder adquisitivo del ahorro en dólares fue de 9,8%, frente al 1,5% registrado para los depósitos en moneda nacional. El propio BCU aclara que estos resultados describen el comportamiento histórico y no constituyen una proyección. En cuanto a la dolarización, el informe indica que en julio de 2026 el 72% de los depósitos del sector privado no financiero estaba denominado en moneda extranjera. En el último año esa proporción se redujo aproximadamente tres puntos porcentuales, aunque Uruguay continúa presentando uno de los niveles más elevados de dolarización de depósitos de América Latina.

Para el BCU, la dolarización dejó de ser principalmente un problema de estabilidad financiera y pasó a constituir una restricción para el desarrollo del sistema financiero y, por esa vía, para el crecimiento económico. El informe sostiene que la elevada preferencia por el dólar continúa generando efectos sobre el ahorro, el sistema financiero y el crecimiento. El organismo pone el foco en la intermediación: aproximadamente el 94% de los depósitos en moneda nacional se canaliza hacia el crédito, mientras que en moneda extranjera esa proporción ronda el 37%. Esa diferencia limita, según el documento, la capacidad del sistema financiero de transformar el ahorro en dólares en financiamiento doméstico y genera restricciones para el desarrollo del crédito productivo. El BCU aclara que el problema no responde a una falta de ahorro.

El informe repasa dos décadas de cambios. La dolarización del crédito bancario se redujo de forma importante: hoy más de la mitad de los créditos están denominados en moneda nacional, frente a cerca del 80% en dólares a comienzos de los años 2000. La participación de la moneda nacional en la deuda pública también creció, desde niveles inferiores al 10% a comienzos de los años 2000 hasta superar actualmente el 60%. Ese avance, sin embargo, fue más lento en el ahorro, que es el frente donde el informe ubica el principal desafío pendiente y donde la dolarización de los depósitos se mantiene en los niveles más altos de la región.

Según el BCU, esa dolarización remanente ya no constituye una amenaza para la estabilidad financiera en los términos que representaba décadas atrás: el capital del sistema bancario se ubica en torno al doble del mínimo requerido por la regulación, los bancos cuentan con elevados niveles de liquidez y el ratio de cobertura de liquidez en dólares supera el 600% para el promedio del sistema. Ante ese escenario, el Banco Central desarrolla desde 2025 una estrategia para profundizar el uso de la moneda nacional, con el objetivo de ampliar las posibilidades de ahorro, crédito y financiamiento en pesos y favorecer una mayor canalización del ahorro hacia la economía doméstica. La estrategia se estructura en cuatro pilares: modificar los incentivos de intermediación y el tratamiento prudencial de los riesgos; desarrollar mercados e instrumentos financieros; mejorar la información disponible para las decisiones de ahorro; y coordinar con los distintos participantes del sistema financiero para eliminar restricciones al desarrollo de productos en moneda nacional. El BCU establece que el proceso será gradual y que se mantendrá la libertad de las personas y empresas para elegir la moneda en la que ahorran, realizan transacciones o toman financiamiento.

Este dato no pudo ser confirmado por una segunda fuente al cierre de esta edición: Las cifras del informe —la pérdida promedio cercana al 6% anual de poder adquisitivo entre 1972 y 2026, el 72% de depósitos en moneda extranjera en julio de 2026 y las demás proporciones citadas— se conocen a través de la cobertura de RBC (Piriápolis) y no pudieron cotejarse contra el documento original del BCU, que no se encontró en la revisión realizada.

Documentos y fuentes

Mencionados en esta nota: Banco Central del Uruguay, RBC Piriápolis, Uruguay