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La ONU reporta más de 300.000 desplazados en el Líbano y advierte que la crisis humanitaria está lejos de terminar

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30/10/2026, 10:01:28 p. m.

La ONU reporta más de 300.000 desplazados en el Líbano y advierte que la crisis humanitaria está lejos de terminar

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Resumen

Más de 300.000 personas siguen desplazadas internamente en el Líbano desde principios de marzo y la crisis humanitaria está lejos de terminar, según OCHA: la actividad y la presencia militar israelí en el sur dificultan el retorno, pese a que cerca de 970.000 personas ya volvieron. En paralelo, ACNUR lanzó un llamamiento por USD 50 millones para ayudar a nueve millones de personas a pasar el invierno en Afganistán, Ucrania, Siria y el Líbano.

Más de 300.000 personas siguen desplazadas internamente en el Líbano desde principios de marzo y la crisis humanitaria en ese país «está lejos de terminar», según informó este viernes la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). El portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, dijo a periodistas que, aunque los civiles quieren volver a sus casas, la continuidad de la actividad y la presencia militar israelí en el sur del país lo vuelve muy difícil. Solo esta semana, añadió, se reportaron nuevas demoliciones, incendios y ataques de las fuerzas israelíes en el sur del Líbano, tanto dentro de la llamada zona de combate declarada por Israel —de la que se ordenó evacuar a los residentes— como por fuera de ella.

Ese es, justamente, el principal obstáculo para el retorno: la presencia militar israelí en el sur libanés se mantiene pese a la voluntad de la población de regresar. OCHA enmarca el desplazamiento en la escalada registrada este año en el Líbano, y advierte que la situación de quienes ya volvieron también es crítica, con viviendas dañadas, servicios esenciales interrumpidos y cada vez más dificultades para ganarse el sustento.

Las cifras que maneja la oficina humanitaria describen un movimiento de población en dos direcciones. Cerca de 970.000 personas ya regresaron a sus comunidades en el sur del Líbano, en muchos casos a casas dañadas y con los servicios básicos interrumpidos. Para atender a los desplazados, a los retornados, a los refugiados y a otras comunidades afectadas por la escalada de este año, el Fondo Humanitario para el Líbano de OCHA asignó USD 91 millones.

El impacto se mide también en la vida cotidiana de quienes volvieron. En la gobernación de Nabatieh, por ejemplo, la inseguridad y las restricciones de acceso a las tierras agrícolas están alterando la cosecha de olivos: en algunas aldeas los agricultores pudieron cosechar apenas dos días antes de que el ejército israelí les ordenara detenerse. La respuesta humanitaria, en tanto, excede las fronteras libanesas. Este viernes la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) lanzó un llamamiento por USD 50 millones para ayudar a nueve millones de personas a sobrevivir el invierno en Afganistán, Ucrania, Siria y el Líbano. En Afganistán, el organismo estima que 6,5 millones de personas regresaron en los últimos años, la mayoría de forma involuntaria; en Siria, unos 3,6 millones de refugiados y desplazados internos volvieron a lo que queda de sus casas desde diciembre de 2024, mientras 15,6 millones dentro del país necesitan asistencia humanitaria.

«Una donación significa algo muy tangible. Un calefactor, mantas, ropa de abrigo, dinero para pagar combustible, o lonas y cinta para reparar una ventana rota. Para algunos, puede evitar que se endeuden más o que sus hijos terminen en la calle en lugar de la escuela», dijo Dominique Hyde, de ACNUR, al presentar el llamamiento. El caso que el organismo puso como ejemplo es el de Svetlana, en Dnipro, Ucrania, cuyo apartamento quedó muy dañado en un ataque con drones el invierno pasado: alcanzó a buscar a su hijo y bajar al sótano momentos antes del impacto, y al salir ya no tenían dónde vivir. En la misma ronda informativa, el alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, se declaró «profundamente preocupado y entristecido» por el anuncio de que el diario independiente ruso Novaya Gazeta se ve forzado a cerrar, y lo calificó como «otro golpe devastador para los medios independientes que quedan en la Federación Rusa». El periodismo independiente en Rusia enfrenta restricciones crecientes desde hace años, señaló, pero la presión se intensificó desde la invasión a gran escala de Ucrania, con legislación cada vez más restrictiva, controles estatales más estrictos y hostigamiento y persecución de periodistas. Recordó que entre quienes trabajaron en ese diario estuvo Anna Politkovskaya, asesinada en 2006 tras informar sobre violaciones a los derechos humanos durante las operaciones militares rusas en Chechenia, y pidió a las autoridades rusas que dejen de aplicar medidas que sofocan la cobertura de temas de legítimo interés público. El cierre del diario coincidió en la agenda de la ONU con el Día Mundial de las Ciudades, que se conmemoró este viernes en Fuzhou, China, con la presencia de gobernantes y actores urbanos. Según los datos difundidos por Naciones Unidas, hasta 3.400 millones de personas viven en condiciones de vivienda inadecuadas, más de 1.000 millones en asentamientos informales y barrios marginales, mientras la infraestructura envejecida, el aumento de los costos de la vivienda y el cambio climático presionan cada vez más a las ciudades. En su mensaje, el secretario general de la ONU sostuvo que la regeneración urbana «ofrece un camino a seguir»: «Al revitalizar áreas urbanas existentes, podemos crear más vivienda, mejorar la infraestructura y mejorar los espacios públicos, haciendo las ciudades más resilientes, inclusivas y conectadas».

Mencionados en esta nota: Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Anna Politkovskaya, Dominique Hyde, Fuzhou, Líbano, Nabatieh, Novaya Gazeta, ONU-Hábitat, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Stéphane Dujarric, Volker Türk