Casi 300.000 uruguayos tienen créditos castigados y el consumo concentra la mayor morosidad, con 9,6%
Verificado según el Código · v1.0
4/10/2026, 7:31:11 a. m.
Ver infografía con los puntos clave
Resumen
Según informa El País con datos del Banco Central al 31 de agosto de 2026, 299.448 uruguayos tienen créditos castigados y no mantienen créditos vigentes, el 14,9% de las 2.013.033 personas registradas en la Central de Riesgos Crediticios. La morosidad del crédito al consumo es la más alta, con 9,6%, y trepa a 24,4% en las empresas administradoras de crédito, en medio del debate parlamentario por un proyecto de ley para deudores de bajos recursos.
Según informa El País, 299.448 uruguayos tienen créditos castigados —la deuda que un banco o una institución financiera da de baja de su balance activo y pasa a pérdidas tras un largo período de impago— y no mantienen actualmente créditos vigentes en el sistema financiero. La cifra equivale al 14,9% de las 2.013.033 personas registradas en la Central de Riesgos Crediticios del Banco Central, el registro al que entra todo aquel que tiene un préstamo o una tarjeta de crédito, con datos al 31 de agosto de 2026. A ese grupo se suman otras 61.092 personas, el 3% de las registradas, que presentan únicamente créditos vencidos, sin créditos castigados. El BCU aclaró, de todos modos, que ambas cifras no deben sumarse, porque una misma persona puede tener al mismo tiempo créditos vigentes, vencidos y castigados.
El comportamiento no es igual según el destino del financiamiento. La morosidad general de los créditos para consumo, compra de vivienda y automóviles se ubicó en 6,1% a agosto, medida como porcentaje de los pesos promedio de los créditos otorgados por bancos y empresas administradoras de crédito (EAC), pero el crédito al consumo es el que presenta la mayor morosidad, con 9,6%, seguido por los préstamos para automóviles, con 4%, mientras que los créditos para vivienda registran apenas 0,7%. La diferencia es especialmente marcada dentro del consumo: en los bancos la morosidad se ubica en 5,1%, mientras que en las empresas administradoras de crédito llega a 24,4%. La información difundida por el regulador no establece una causa única del fenómeno, y las explicaciones que recoge el artículo apuntan a los ingresos bajos o inestables de una parte de las familias, a los hábitos de consumo y a la falta de evaluación de las condiciones de los créditos.
La evolución desde 2017 también mostró comportamientos distintos según el tipo de crédito. La morosidad general pasó de 5,5% en 2017 a 6,1% en agosto de este año; en los préstamos al consumo subió de 7,8% a 9,6% y en los automotores pasó de 2,6% a 4%, mientras que en los créditos para vivienda bajó de 1,9% a 0,7%. En paralelo, el volumen de crédito creció: las familias y las empresas pasaron de tomar créditos por casi $ 200.000 millones en 2017 a $ 530.000 millones en agosto de 2026. La composición del mercado también cambió: los créditos automotores pasaron de representar 2% del total a 12%, los destinados al consumo bajaron de 61% a 56% y los de vivienda, de 38% a 32%. Otro dato del BCU indica que el 63,2% de las personas registradas mantiene créditos con más de una entidad —27,2% con dos, 17,3% con tres, 9,8% con cuatro, 4,9% con cinco y 4% con más de cinco—, mientras que el 36,8% restante tiene crédito registrado con una sola entidad financiera. El propio organismo precisó que esas cifras refieren a la cantidad de entidades que reportan deuda y no necesariamente al número exacto de operaciones de crédito de cada persona.
Los datos del Central se conocen en medio de un debate sobre la situación financiera de los hogares uruguayos y mientras el Parlamento discute un proyecto de ley para atender la situación de los deudores de bajos recursos. En ese marco, el crecimiento del crédito a las familias aparece como un sostén del consumo de los hogares: según los datos aportados, el consumo privado mantiene tasas de crecimiento en el entorno o por encima del 2% anual en una economía que, en términos agregados, crece muy poco.
La directora ejecutiva de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay, Bárbara Mainzer, sostuvo que en Uruguay no existe un problema generalizado de sobreendeudamiento, porque la deuda de los hogares en relación con el Producto Interno Bruto es baja, aunque reconoció que sí hay familias con problemas sostenidos para afrontar sus obligaciones, generalmente vinculados a ingresos bajos o inestables. En una línea similar, Ramón Pampín, gerente de Consultoría Económica de PwC, dijo a El País que tampoco considera que haya una situación generalizada de sobreendeudamiento, pero identificó segmentos de la población que enfrentan dificultades significativas para gestionar sus obligaciones financieras. Desde una perspectiva distinta, Soledad Giudice, coordinadora de la Comisión Técnica Asesora de la Asociación de Bancarios del Uruguay e integrante del proyecto Endeudamiento Uy!, señaló que existen casi 740.000 deudores de nivel 5, la categoría del BCU considerada de "deudores incobrables", lo que según sus cálculos representa alrededor del 36% de las personas registradas en la Central de Riesgos. La economista estimó además que una de cada cuatro personas mayores de 18 años tiene algún tipo de dificultad de impago —considerando como tal un atraso superior a 180 días— y que la cantidad de personas en categoría 5 aumentó 18% en los últimos cuatro años, y opinó que "lo más preocupante son las familias de bajos ingresos, cuya problemática es estructural y sus situaciones van más allá de lo que pueda hacer el sistema financiero". Por su parte, Alicia Corcoll, gerente Senior de Exante, destacó que el crédito a las familias viene creciendo de forma sostenida y a tasas significativamente superiores a las de la economía: "Estamos hablando de un mercado de un tamaño relevante, cuyo saldo supera los U$S 13.000 millones y que viene mostrando una expansión generalizada entre sus distintos productos: hipotecario, automotor y créditos al consumo sin destino específico", afirmó, y agregó que el impulso se da principalmente desde los bancos, con un crecimiento particularmente fuerte del Banco República —del orden de los U$S 300 millones solo entre marzo y junio— y una expansión en los bancos privados también por encima del 15% real interanual.
Documentos y fuentes
- Banco Central del Uruguay (área de Comunicación), origen de las cifras citadas por El País; no se localizó el comunicado publicado con estos datos (jerarquía 3, verificada)
- Artículo de El País con los datos del Banco Central del Uruguay al 31 de agosto de 2026 sobre créditos castigados y morosidad (jerarquía 4, verificada)
Noticias relacionadas
- El Ministerio del Interior declaró reservados por 15 años los datos sobre el cobro de compensaciones en la Jefatura de Policía de Canelones (3/10/2026)
- El BCU amplía el doble factor de autenticación y suma controles contra operaciones bancarias sospechosas (3/10/2026)
- El dólar bajó 0,12% en la semana y cerró en $ 40,360; el riesgo país uruguayo quedó en 70 puntos básicos (3/10/2026)
- Apuñalan a un cuidacoches en la terminal de ómnibus de Punta del Este; hay un detenido de 32 años (2/10/2026)
- La Justicia condenó al Ministerio del Interior a pagar USD 260.000 a las familias de los cuatro reclusos muertos en el Comcar (2/10/2026)
- El dólar sube por segunda jornada consecutiva y se afianza sobre los $ 40 (2/10/2026)
Mencionados en esta nota: Alicia Corcoll, Asociación de Bancarios del Uruguay, Asociación de Bancos Privados del Uruguay, Banco Central del Uruguay, Banco República, Bárbara Mainzer, Central de Riesgos Crediticios, El País, Exante, Parlamento, PwC, Ramón Pampín, Soledad Giudice