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Niños muertos y heridos en nuevos combates en Baidoa, Somalia, mientras 26.000 personas enfrentan riesgo de hambruna

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30/9/2026, 7:01:10 p. m.

Niños muertos y heridos en nuevos combates en Baidoa, Somalia, mientras 26.000 personas enfrentan riesgo de hambruna

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Resumen

Niños murieron y resultaron heridos en nuevos enfrentamientos en Baidoa, en el estado de South West State, Somalia, donde un centro de salud también quedó dañado, según UNICEF y otras agencias humanitarias. Los choques, que se extienden desde hace semanas, oponen a fuerzas del Gobierno con combatientes leales al expresidente regional destituido en marzo. La violencia cae sobre una crisis alimentaria ya severa: dos millones de niños somalíes sufren desnutrición aguda o severa y 26.000 personas en Baidoa están en el nivel más alto de la escala del hambre.

Niños murieron y resultaron heridos en nuevos enfrentamientos en Baidoa, la ciudad más grande del estado de South West State, en Somalia, donde las familias ya atravesaban una grave crisis de hambre. Un centro de salud también resultó dañado, según informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) junto a otras agencias humanitarias. En las últimas semanas se desataron choques en Baidoa entre fuerzas del Gobierno y combatientes leales al expresidente regional, que fue destituido en marzo. El ejército busca mantener el control de la ciudad, que tomó a comienzos de este año. Las hostilidades se recrudecieron el lunes, después de que miles de combatientes locales ingresaran a Baidoa esa mañana, de acuerdo con los informes de prensa citados por el artículo de UN News.

El pulso es por el control de Baidoa: de un lado las fuerzas gubernamentales, que se hicieron con la ciudad a comienzos de año y ahora intentan conservarla, y del otro los combatientes que responden al expresidente regional destituido en marzo. El material recibido no abunda en los motivos de fondo de esta nueva escalada, más allá de esa disputa por el control de la ciudad. Lo que sí queda claro es el terreno sobre el que cae la violencia: una crisis humanitaria que ya era severa antes de los choques y que la ONU viene describiendo como una emergencia de capas superpuestas.

Somalia atraviesa desde hace décadas una crisis de seguridad alimentaria impulsada por ciclos recurrentes de conflicto, desplazamientos masivos, perturbaciones del comercio global y shocks climáticos extremos, como sequías severas e inundaciones. En todo el país, dos millones de niños sufren desnutrición aguda o severa, lo que convierte a Somalia en una de las mayores crisis de malnutrición del mundo, según las agencias de la ONU. Solo en Baidoa, 26.000 personas enfrentan inseguridad alimentaria catastrófica, el nivel más alto de la escala del hambre, lo que las pone en riesgo de hambruna. A ese cuadro se suma un patrón climático de El Niño más fuerte que nunca, que según el artículo se espera que profundice la crisis al intensificar la temporada de lluvias de octubre a diciembre. Sobre ese escenario se suma ahora el impacto directo de los combates.

El golpe más inmediato se ve en la atención de salud: el centro de salud de Weido está rechazando a mujeres y niños por falta de recursos, de acuerdo con el relato recogido por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). El organismo describió familias destrozadas por crisis que se superponen y puso un ejemplo concreto. Primero un mortero impactó en la casa familiar en Baidoa y mató al padre; después su hermano murió durante los combates. La mujer debió huir a Mogadiscio con su hija y hoy vive allí con su tía. "Aun con el apoyo de mi tía la he pasado mal, pero a veces es realmente grave", contó Hawo. "Hay días en que comemos una sola vez al día." Su hija quedó apática, perdió el apetito y bajó de peso. "Espero poder conseguir el apoyo que necesito para que mi hija se recupere", dijo Hawo, mientras los trabajadores humanitarios temen que la situación solo empeore. A la violencia se suma otra presión: los recortes masivos al financiamiento de la ayuda humanitaria. El PMA, que sostiene la columna vertebral de la respuesta alimentaria en Somalia, llegaba hace unos años a más de cuatro millones de personas por mes; hoy su asistencia alimentaria apenas alcanza a poco más de 670.000.

Frente a la escalada, UNICEF expresó su profunda preocupación. "Los niños vuelven a cargar con el peso más duro de la violencia", señaló el organismo, que pidió a todas las partes "proteger a los niños de todo daño, garantizar la protección de las escuelas y los centros de salud, y permitir un acceso humanitario seguro y sin obstáculos". Desde el PMA, su director de país en Somalia, Hameed Nuru, explicó el cambio de escala: "En 2022, cuando Somalia atravesaba su sequía más larga en 40 años, un financiamiento oportuno y generoso ayudó a ampliar la asistencia y evitar la hambruna", recordó. "Hoy, la grave escasez de fondos hace que solo lleguemos a una fracción de los que necesitan ayuda, lo que nos obliga a tomar decisiones dolorosas sobre quién recibe asistencia y quién no".

Este dato no pudo ser confirmado por una segunda fuente al cierre de esta edición: El material recibido no precisa cuántos niños murieron ni cuántos resultaron heridos en los combates, y el detalle de los enfrentamientos del lunes se apoya en "informes de prensa" citados por el artículo, sin que se indique qué medio los publicó.

Mencionados en esta nota: Baidoa, Hameed Nuru, Hawo, Mogadiscio, Naciones Unidas, Programa Mundial de Alimentos (PMA), Somalia, South West State, Unicef