El vicepresidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen pidió ante la ONU restaurar el Estado para asegurar el mar Rojo
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25/9/2026, 12:51:02 a. m.
El hecho ocurrió el 24/9/2026
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Resumen
El vicepresidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Abdullah Al-Alimi Bawazir, dijo ante la Asamblea General de la ONU que no habrá estabilidad en su país sin restaurar el Estado yemení, y que la seguridad marítima en el mar Rojo, Bab el-Mandeb y el golfo de Adén no puede garantizarse mientras una milicia armada no estatal permanezca en las costas. Atribuyó la prolongación del conflicto al apoyo militar de Irán a los hutíes y a la hesitación internacional para designarlos como grupo terrorista. Pidió a la comunidad internacional implementar sus resoluciones, frenar el envío de armas a las milicias y respaldar las instituciones yemeníes.
El vicepresidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Abdullah Al-Alimi Bawazir, afirmó ante la Asamblea General de la ONU que el camino hacia la estabilidad de su país depende de restaurar el Estado yemení, y sostuvo que la seguridad marítima en el mar Rojo, Bab el-Mandeb y el golfo de Adén no puede garantizarse mientras una milicia armada no estatal permanezca en esas costas. La intervención se produjo el jueves durante el debate general de alto nivel de la Asamblea, según la crónica publicada por ONU News, y en ella el funcionario aseguró que su Gobierno se involucró “de manera responsable y positiva” en las iniciativas de paz regionales e internacionales y que hizo concesiones significativas para poner fin al sufrimiento del pueblo yemení. Del otro lado, sostuvo, la respuesta fue la “intransigencia”.
El eje de su planteo fue que la guerra no podría haberse prolongado tanto tiempo ni expandirse a países vecinos y a vías navegables internacionales sin el apoyo militar de Irán a los hutíes, que según dijo incluyó armas, conocimientos técnicos y tecnología. En la misma línea, argumentó que la hesitación internacional a la hora de designar a los hutíes como grupo terrorista les dio la oportunidad de ampliar su influencia y aumentar la amenaza que representan. Sobre el uso de la navegación marítima como “herramienta de chantaje”, advirtió que no amenaza solo a Yemen sino a la economía global, y resumió su posición con una idea: “garantizar la seguridad en el mar empieza por eliminar la fuente de la amenaza en tierra”.
Para dimensionar el conflicto, Bawazir recurrió a un dato que atraviesa todo su discurso: 12 años de crisis que, dijo, representan “toda la infancia de un niño yemení”. “Una generación entera nació en medio de la guerra, creció entre el hambre, el miedo y las armas, aprendiendo los nombres de las minas antes que el alfabeto de la vida”, afirmó ante la Asamblea. En ese repaso, acusó a los hutíes de haber utilizado los períodos de tregua humanitaria para reforzar su arsenal militar a expensas de los ciudadanos comunes, y sostuvo que el conflicto no se mantuvo dentro de las fronteras yemeníes sino que se extendió a países vecinos y a las rutas marítimas internacionales.
De su exposición se desprenden los pedidos concretos que llevó a la Asamblea: que la comunidad internacional implemente sus resoluciones, frene el flujo de armas y tecnología hacia las milicias y respalde las instituciones y la economía de Yemen. Apoyar a ese Gobierno y fortalecer sus capacidades económicas, de seguridad y militares equivale, dijo, a una inversión en la paz y la seguridad internacionales, y aclaró que no pide que el mundo construya el futuro del país en lugar de los yemeníes: “Buscamos una asociación que apoye al Estado y sus instituciones e invierta en el pueblo yemení”. Restaurar el Estado, agregó, no debe significar la victoria de una facción sobre otra, porque “el futuro de Yemen no se construirá excluyendo a ninguno de sus hijos”. En el tramo final de su alocución reafirmó el respaldo de Yemen al derecho del pueblo palestino a la libertad, la dignidad y un Estado soberano independiente, pidió el fin de su sufrimiento y la protección de los civiles, agradeció a la ONU y sus agencias por su trabajo en favor de la paz y la asistencia a Yemen, y condenó la detención de personal de la ONU y de trabajadores humanitarios por parte de los hutíes.
Bawazir fue la única voz citada en la información de ONU News, que no recogió respuestas de los hutíes ni de Irán a sus acusaciones. Sobre el frente marítimo sintetizó: “El camino hacia un mar seguro requiere un Yemen estable. No hay estabilidad en Yemen sin restaurar el Estado”, y antes había advertido que “proteger los barcos es importante, pero solo atiende las consecuencias y no elimina la amenaza”, porque “la seguridad marítima duradera en el mar Rojo, Bab el-Mandeb y el golfo de Adén no puede construirse mientras una milicia armada no estatal permanezca en las costas”. Respecto del conflicto interno aclaró que su lucha “no es contra ningún ciudadano yemení”, sino contra “un golpe armado” que se apoderó de las instituciones del Estado.
Documentos y fuentes
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