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El BCU refuerza la seguridad de las operaciones electrónicas con autenticación de dos factores

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19/10/2026, 11:41:38 a. m.

El BCU refuerza la seguridad de las operaciones electrónicas con autenticación de dos factores

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Resumen

El Banco Central del Uruguay amplió las exigencias de seguridad para operaciones electrónicas, con autenticación reforzada de dos factores y controles sobre transacciones inusuales y dispositivos desconocidos. La medida alcanza a bancos, cooperativas, administradoras de crédito y empresas de transferencia de fondos, según informa El Pueblo (Salto). El artículo también reclama campañas de educación financiera y coordinación entre entidades y organismos de supervisión.

Según informa El Pueblo (Salto), el Banco Central del Uruguay (BCU) reforzó las exigencias de seguridad para las operaciones electrónicas, con medidas que alcanzan a bancos, cooperativas, administradoras de crédito y empresas de transferencia de fondos, entre otros actores del sistema financiero. Entre los cambios se amplía la aplicación de la autenticación reforzada, que exige verificar la identidad del usuario mediante al menos dos factores diferentes en determinadas operaciones, y se establecen controles para detectar transacciones inusuales, identificar dispositivos desconocidos y advertir sobre intentos de modificación de datos sensibles. El artículo sitúa el comienzo de la vigencia de estas nuevas exigencias el 1.º de octubre de 2016.

El medio presenta las medidas como una respuesta a los riesgos que trae la transformación digital del sistema financiero uruguayo: estafas informáticas, suplantación de identidad y operaciones fraudulentas que, según el artículo, obligan a fortalecer los mecanismos de prevención y protección de los usuarios. El objetivo que el texto atribuye a la medida es dificultar las maniobras fraudulentas y fortalecer la confianza en los instrumentos electrónicos.

El artículo no menciona antecedentes específicos de medidas anteriores del BCU ni de episodios concretos de fraude. Lo que plantea es un marco general: la digitalización del sistema financiero ofrece rapidez y comodidad pero también expone a los usuarios a riesgos, y la regulación por sí sola no alcanza para cubrirlos.

De acuerdo con el texto, las instituciones alcanzadas quedan obligadas a contar con sistemas adecuados, monitorear operaciones sospechosas, informar a sus clientes y responder con eficacia ante posibles fraudes, mientras que el BCU debe ejercer una supervisión efectiva y promover estándares acordes a la evolución de las amenazas digitales. El artículo sostiene además que ningún sistema de seguridad sustituye la prevención cuando una persona es engañada mediante una llamada, un mensaje falso o una supuesta comunicación de su banco, y por eso reclama campañas permanentes de educación digital y financiera, con especial atención a los adultos mayores y a quienes tienen menos experiencia en el uso de herramientas tecnológicas. Entre las reglas básicas que pide difundir figuran no compartir claves ni códigos de verificación, desconfiar de mensajes que exigen actuar con urgencia, evitar enlaces sospechosos y comunicarse con la institución financiera solo por canales oficiales. También plantea mejorar la coordinación entre entidades financieras, organismos de supervisión y autoridades encargadas de investigar los delitos informáticos.

Este dato no pudo ser confirmado por una segunda fuente al cierre de esta edición: El artículo no cita la normativa ni el comunicado del BCU que respalde las medidas descritas, y no se encontró una fuente oficial que las respalde. Tampoco se pudo confirmar de forma independiente la fecha de vigencia que menciona el texto (1.º de octubre de 2016).

Mencionados en esta nota: Banco Central del Uruguay, El Pueblo (Salto)