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Proyecto agroecológico del MGAP avanza en ocho predios colonos de Artigas para recuperar campo natural

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13/10/2026, 4:12:53 p. m.

Proyecto agroecológico del MGAP avanza en ocho predios colonos de Artigas para recuperar campo natural

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Resumen

Un equipo técnico del MGAP recorrió el 8 de octubre ocho establecimientos de la Sociedad de Fomento Rural Colonia Artigas, en el departamento de Artigas, para verificar los avances del proyecto Renovar SFRCA, que busca restaurar campo natural degradado por el arroz sembrado y abandonado hace más de diez años. El grupo está formado por ocho productores familiares ganaderos, todos colonos del Instituto Nacional de Colonización, que crían vacunos y ovinos sobre pastizal natural. El informe reportó avances en la reducción de tacuruses y en el control de capin annoni y senecio madagascariensis.

Según informa el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), un equipo técnico de su Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) recorrió el pasado 8 de octubre establecimientos de la Sociedad de Fomento Rural Colonia Artigas, en el departamento de Artigas, para verificar los avances del proyecto Renovar SFRCA. De la recorrida participaron Pablo Montero, referente territorial de Artigas, y Nicolás Marchand, referente técnico de Senda Agroecológica, ambos de la DGDR, y los acompañó Richard Costa, técnico privado responsable del proyecto, que funciona como Agente Territorial de Desarrollo Rural para esta política. El grupo de trabajo está integrado por ocho productores y productoras familiares ganaderos, socios de la Sociedad de Fomento Rural Colonia Artigas y en su totalidad arrendatarios del Instituto Nacional de Colonización, es decir colonos. Todos realizan cría vacuna y ovina sobre una base forrajera compuesta 100% por campo natural, con mano de obra casi exclusivamente familiar, y manejan una superficie promedio de 250 hectáreas por familia. El manejo predominante, describe el informe enviado por los técnicos, es el pastoreo continuo con elevada dotación animal y un bajo nivel de empotreramiento, mientras que el control de la época de entore y destete es bajo, tanto en los vacunos como en la majada de cría ovina.

La recorrida forma parte de la estrategia de acompañamiento que el equipo técnico viene desarrollando con este grupo, organizada en dos componentes: la asistencia productiva individual a cada familia, con jornadas mensuales abiertas a otros integrantes en cada establecimiento, y las intervenciones grupales de capacitación y difusión, entre ellas jornadas sobre rastrojos de arroz, sobre el uso de árboles nativos para sombra y abrigo y sobre siembra de mejoramiento en cobertura. El trabajo apunta al cuidado y la restauración del campo natural, al control de plagas y de malezas —el Capin Annoni y el Senecio Madagascariensis están muy presentes en la zona— y al combate a la erosión del suelo. Para seleccionar a los participantes se eligió a quienes tienen en su predio rastrojos abandonados de arroz, tomado como un indicador importante al momento de trabajar justamente sobre la restauración del campo natural, el control de plagas y malezas y la erosión.

El vínculo de este grupo con el MGAP no es nuevo: los productores y la organización acumulan años de trabajo e iniciativas en formato colectivo, con participación previa en proyectos de fortalecimiento organizacional y de desarrollo productivo, comercial y social como los programas PFI, PFO, Más Integrados y Más Valor, impulsados por la propia DGDR y acompañados por el mismo equipo técnico. De ese recorrido surgieron herramientas compartidas —fondos rotatorios de semillas, fertilizantes, ración y dinero en efectivo, además de una balanza, un baño de ganado y un hotel de terneros— y un vínculo social propio de una comunidad rural que comparte actividades recreativas y de participación comunitaria. El problema que el proyecto busca atacar tiene su origen en los propios predios: en la mayoría de los establecimientos se sembró arroz hace más de diez años y luego la agricultura se descontinuó, por lo que quedaron rastrojos abandonados con problemas de huellas, canales y taipas que nunca fueron corregidos. Eso provocó erosión del suelo, una recuperación muy lenta del campo natural y, en muchos casos, la formación de tacuruses o cupies —hormigueros— que afectan la superficie y la calidad del pastoreo. La disponibilidad de montes de sombra y abrigo y de agua para abrevadero también es baja, según el mismo informe.

Con ese punto de partida, la visita del 8 de octubre se realizó en un momento complicado: había llovido más de 50 milímetros durante la noche previa, lo que obligó a sortear árboles caídos en la calle o a esperar a las máquinas que habilitaran el pasaje, y a tomar rutas alternativas por arroyos desbordados. Aun así, el equipo la evaluó como muy productiva, porque permitió verificar los avances que vienen obteniendo los productores —en contraste con otros linderos que no participan del proyecto— en la reducción de tacuruses y en el control del capin annoni y del senecio madagascariensis. El recorrido incluyó la casa de Mónica Muller, integrante del grupo, que implementa un sistema de cría vacuna con predominio de la raza Aberdeen Angus e indicadores reproductivos cercanos al 70% de marcación, y una majada de ovinos de raza merino cuya venta de lana es uno de los ingresos del establecimiento. La familia ya comenzó a mejorar la estacionalización del entore y a planificar árboles nativos para sombra y abrigo, con predilección por la especie Cina Cina, que observaron se adapta muy bien en la zona. Su base forrajera es 100% campo natural, subdividida en cuatro potreros y un piquete, y ya se planifican algunas divisiones más con alambrado eléctrico para mejorar la eficiencia del pastoreo. En unas 70 hectáreas sembradas con arroz y abandonadas hace aproximadamente diez años, la familia viene realizando grandes esfuerzos para restaurar el campo —pasando rieles y sembrando coberturas—, aunque los resultados todavía son parciales y persisten problemas de erosión localizada en canales viejos. El informe prevé que el establecimiento logre mejorar sus indicadores productivos y reproductivos con la implementación de las buenas prácticas que promueve el proyecto.

Mencionados en esta nota: Artigas, Dirección General de Desarrollo Rural, Instituto Nacional de Colonización, Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Mónica Muller, Nicolás Marchand, Pablo Montero, Richard Costa, Sociedad de Fomento Rural Colonia Artigas