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Victoria Beares dejó el arco de Carrasco Polo: 18 temporadas, ocho títulos uruguayos y un retiro decidido en 2025

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28/10/2026, 10:40:59 a. m.

Victoria Beares dejó el arco de Carrasco Polo: 18 temporadas, ocho títulos uruguayos y un retiro decidido en 2025

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Resumen

Victoria Beares, golera de Carrasco Polo, anunció su retiro como jugadora a los 34 años, después de 18 temporadas en Primera división y ocho campeonatos uruguayos de hockey sobre césped. La decisión la había tomado en 2025, tras ganar el Campeonato Uruguayo, y pesaron el desgaste y las lesiones acumuladas. Su último partido fue el sábado, en el 3-1 sobre Old Christians por el tercer puesto del certamen.

Según informa Referí (El Observador), Victoria Beares, golera de Carrasco Polo, puso punto final a su carrera como jugadora de hockey sobre césped a los 34 años, después de 18 temporadas en Primera división y ocho campeonatos uruguayos. Su último partido fue el sábado, cuando Polo derrotó 3-1 a Old Christians y se quedó con el tercer puesto del Campeonato Uruguayo. El equipo había quedado eliminado en semifinales de los playoffs ante Old Girls, tras perder 2-0 en la ida y ganar 1-0 en la revancha. El desenlace deportivo no fue el que imaginaba, pero, agrega la nota original, la decisión de retirarse estaba tomada desde mucho antes.

La decisión, contó Beares a Referí, tuvo que ver con el momento y con el desgaste: “Me retiro porque siento que es el momento adecuado. Tengo 34 años, de los cuales 18 jugué como arquera en Primera división”, explicó la golera, que también habló del costo personal de la exigencia: “Arranqué muy de chica y siempre le dediqué mi 100%, dejando de lado lo laboral, viajes con amigas y familia, cumpleaños y un montón de momentos”. A eso se sumaron las lesiones. “Cargo varias lesiones, eso también colaboró con la decisión y el no poder dar mi 100% hoy en día. Estoy mal de una rodilla, lo cual me tiene un poco restringida a la hora de entrenar, sumado a que hace años tengo problemas de espalda”, reveló. Según su relato, varios médicos le recomendaron abandonar la actividad, y pudo prolongar su carrera gracias al apoyo de fisioterapeutas amigas del club. En ese marco, la exigencia consigo misma terminó pesando: “Cuando ya se empieza a hacer pesado el camino es cuando hay que dar un paso al costado. Si estoy es al 100%, y si no le puedo dar, es momento de dejar”.

Esa exigencia física viene de lejos: en su carrera sufrió una fractura de nariz, se le trancó la mandíbula, tuvo un corte en el mentón, varios dedos fracturados y un tendón roto, y llegó a jugar, según recordó, “semifinales y finales con algún dedo del pie quebrado, alguna fisura en los codos y brazos, pero nada que me impidiera ponerme la camiseta y pararme en el arco”. La historia con el hockey empezó de niña en el colegio James Summers, donde tuvo como entrenador a Jorge Norvay y aprendió los secretos del arco con Mariano Mallo, histórico golero de la selección masculina. A los 14 años pasó a Montevideo Cricket y, cuando se disolvió la actividad de hockey en esa institución, siguió a su amiga Agustina Amarillo a Carrasco Polo. Después de dos temporadas en sub 18 llegó al primer equipo en 2009 y se consagró campeona uruguaya con apenas 18 años. Con el paso del tiempo se convirtió en una de las referentes del plantel, con finales ante Náutico en 2016 y Old Girls en 2017, y sumó experiencias internacionales: en 2014 jugó seis meses en Universidad de Sevilla, en España, junto a Soledad Villar y Florencia Norbis, y con la selección uruguaya disputó la World League de Montevideo y Valencia en 2015 y fue campeona sudamericana en Chiclayo 2016. El retiro, además, se decidió en 2025, después de conquistar el Campeonato Uruguayo con Carrasco Polo, un título que el plantel acumulaba cuatro años sin poder ganar. “Las atajadas que más recuerdo y los goles que más disfruté y grité fueron los de la final del año pasado (3-2 a Náutico). Veníamos de cuatro años de perder finales y, cuando por fin se juntó el esfuerzo y el entrenamiento con la actitud y la entrega, supimos ganar final y finalísima”, recordó. Después de aquella consagración decidió seguir una temporada más, ya con la certeza de que sería la última: “Tenía claro que tanto el equipo como yo nos merecíamos procesarlo en el año y disfrutarlo”.

La temporada 2026 fue exigente para Carrasco Polo, que comenzó relegado en la tabla de posiciones y se recuperó hasta acceder directamente a las semifinales. “Fuimos de menos a más, llegamos directo a semifinales con el convencimiento de que podíamos lograrlo. La pausa de un mes y medio sin jugar partidos oficiales no colaboró a que llegáramos al partido de ida con ritmo de juego, pero en la vuelta lo dimos todo y demostramos el equipo que somos”, analizó la golera, que igual se queda con el balance colectivo: “Este año no se nos dio, pero si de algo sabe este equipo es de fortalecerse en los peores momentos y salir más fuerte y unido que antes”. Aunque deja la competencia como jugadora, Beares seguirá vinculada al hockey. Actualmente trabaja en las divisiones inferiores de Seminario, en Clifton College y en las categorías formativas de la selección uruguaya: este año acompañó a los seleccionados sub 16 y sub 19 en sus respectivos torneos provinciales, colaboró con el proceso sub 21 y en algunas oportunidades con las goleras de la selección mayor. Durante buena parte de su carrera había combinado los entrenamientos y partidos con la gastronomía, con emprendimientos propios, y con el negocio familiar de producción y venta de miel, hasta que hace algunos años decidió dedicarse profesionalmente al deporte. “Lo que más voy a extrañar es compartir con el equipo en la cancha y los entrenamientos. Aunque muchas veces con quejas, siempre supimos pasarla bien y disfrutar hasta los entrenamientos más duros, con frío y lluvia”, confesó. “Lo demás no lo voy a extrañar porque pienso seguir presente, como hincha y como amiga apoyando a mi club, quizás hasta como entrenadora”, concluyó.

Las declaraciones del material son todas de la propia Beares, que además de explicar su retiro evaluó a quienes la rodearon. “Lo mejor que me llevo de Polo es su gente, no solo mis compañeras de equipo, sino todas las jugadoras con las que compartí cancha, entrenamientos, terceros tiempos, fines de semana yéndonos para afuera o cualquier tipo de evento polaco. Me llevo amigas para toda la vida”, expresó. Destacó a sus capitanas Kaisuami Dall'Orso (“Kemi”) y Sol Amadeo (“Solcito”) como “un orgullo y ejemplo del club dentro y fuera de la cancha, dos pilares fundamentales”, elogió a Magdalena Verga, “una jugadoraza con una magia increíble y un tremendo futuro por delante”, y entre las rivales que más la exigieron recordó a Milagros Algorta, de Old Girls: “Tuvimos mil duelos con su arrastre en cada corto que tuvimos en contra”. De los entrenadores mencionó a Ignacio Costas, “un amigo que nos dirigió muchos años”, y a su actual entrenadora, Bettiana Ceretta: “Beta llegó en un momento duro y supo sacar al equipo adelante”.

Mencionados en esta nota: Bettiana Ceretta, Campeonato Uruguayo de hockey sobre césped, Carrasco Polo, Ignacio Costas, Kaisuami Dall'Orso, Náutico, Old Christians, Old Girls, Selección Uruguaya de hockey sobre césped, Sol Amadeo, Victoria Beares